Conciliar familia y trabajo no es misión imposible

By noviembre 4, 2016Blog

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Acabar la jornada laboral en el centro de trabajo y empezar una nueva en el hogar, más aún si se tienen hijos, puede ser una tarea difícil de llevar si se pretende que ninguno de los dos ámbitos acabe perjudicado por la influencia del otro.

Los trabajadores por cuenta ajena suelen ejercer la jornada durante 40 horas semanales, el menos en la teoría, y cualquier imprevisto en la vida personal puede dar al traste con la planificación personal de cada uno de ellos, pues las adversidades suelen exigir tiempo para poder solucionarlas. Más aún, si la el trabajador es autónomo, las horas de trabajo pueden resultar más que las 8 al día de lunes a viernes, con el consecuente perjuicio sobre el tiempo que se le dedica a cualquier trámite que tengamos que realizar fuera de ella, sobre la familia, amigos, etc.

Por lo tanto, no queda más remedio que tomarlo todo con calma, remangarse y poner manos a la obra si lo que queremos es conciliar vida laboral y vida personal.

  1. Aprovecha el tiempo libre. Si bien es cierto que muchas veces uno llega a casa cansado y con la energía justa para pasar el resto del día, es importante aprovechar bien el tiempo “libre” de que disponemos: leer, hacer ejercicio o disfrutar de los que nos rodean puede ser una buena manera de conseguir algo tan necesario como despejar la mente para encarar la jornada de trabajo diaria.
  2. Respeta tus rutinas fuera del trabajo. Es normal que haya excepciones, y que tengas que sacrificar alguna actividad de ocio para sacar adelante el trabajo en alguna ocasión puntual, pero no puede convertirse en norma que el trabajo vaya ganando cada vez más terreno.
  3. No te quemes. El deporte se ha convertido en una actividad en auge, de tal modo que ya no sólo son los deportistas profesionales los que se marcan objetivos y tiempos que batir día tras día; consumir toda la energía que te resta tras ir a trabajar y no poder siquiera poder charlar con tu pareja o amigos porque estás “molido” no será algo que te ayude a tener una vida coral y equilibrada.
  4. La experiencia es un grado. Puedes pensar que, una vez sales del trabajo, y en apenas 5 horas, te da tiempo a aprender a tocar el clarinete, salir a correr 10 km, avanzar en ese libro que acabas de empezar, bañar a tus hijos, prepararles la cena, poner la lavadora…esto es irreal, y pretender conseguirlo sólo te provocará frustración y una mayor ansiedad.
  5. La siesta, ese remedio patrio. El descanso es fundamental, y asegurar las horas de sueño es necesario para que la salud no se resienta; incluso, muchos expertos en la materia aconsejan echar una pequeña cabezada de no más de media hora para cargar la batería y hacer frente al resto del día. Igualmente, sobrepasar ese tiempo puede ser contraproducente.
  6. Cuando salgas del trabajo, cierra bien la puerta. Como todo en la vida, hay excepciones y urgencias ineludibles, pero seguir pensando en el trabajo fuera de él minará tu resistencia.

Intenta seguir estos consejos y comprueba cómo te vas adaptando mejor al ritmo que nos toca seguir, y adáptalos a lo que mejor te siente en cada momento.

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